close upSea res­pon­sa­ble pero seguir tus ins­tin­tos”  asi acon­sejo y vivio J. Robert Cade .

Un hom­bre lleno de sue­ños, un Qui­jote ame­ri­cano … al mar­gen de la rutina, diver­tido por la con­for­mi­dad y eter­na­mente pre­pa­rado para los cam­bios y la innovación.

Dr. Cade fue pro­fe­sor de medi­cina renal (del riñón) en la Uni­ver­si­dad de Flo­rida. Cade se des­cribe a sí mismo como un” médico , cien­tí­fico, músico e inven­tor”, pero él era mucho más .  Éste era un hom­bre sabio, un filán­tropo, un huma­nista, un músico experto y un lec­tor apa­sio­nado.  Tenía una habi­li­dad espe­cial para visua­li­zar fenó­me­nos en su forma abs­tracta y con­ce­bir res­pues­tas donde se estan­ca­ron el resto de noso­tros.  Esto fue su visión cien­tí­fica.  Él nos desa­fió per­ma­nente no acep­tar el dic­ta­men del tiempo, la tra­di­ción o con­senso.  Para Bob, los pro­ble­mas exis­ten para ser resuel­tos, las pre­gun­tas que para encon­trasr res­pues­tas, y los retos para ser tacleados .

studabakerA pesar de que es más amplia­mente recor­dado por Gato­rade, él era un hom­bre de muchas talen­tos, un ver­da­dero hom­bre del Rena­ci­miento.  En el momento de su muerte en 2007,  Cade tenía una colec­ción de más de 30 vio­li­nes, (algu­nos de los cua­les datan del siglo 17) y más de 60 vehícu­los Stu­de­ba­ker, carrua­jes y auto­mó­vi­les de  los 1800 a 1965.

J.Robert Cade nació en San Anto­nio, Texas, el 26 de sep­tiem­bre de 1927.  Des­pués de ser­vir en la Armada a fina­les de la Segunda Gue­rra Mun­dial , obtuvo su licen­cia médica en la Uni­ver­si­dad de Texas (1948–1950).  El 1 de junio 1953 se casó con María Martha Stars­bur­ger, una enfer­mera de Dallas.   Con­ti­nuando sus estu­dios en el South­wes­tern Medi­cal Cen­ter, Dallas, Tx, EE.UU  en 1959 y su inter­nado en el “St. Louis Hos­pi­tal de la Ciu­dad”, en St. Louis , Mis­souri (1954–1955),  resi­den­cia en “Par­kland Memo­rial Hos­pi­tal” Dallas, Tx (1955–1958), en la comu­nión “South­wes­tern Medi­cal School ” (1956–1958) y, com­ple­tando un puesto comu­nión –doc­to­ral en “Cor­nell Uni­ver­sity College medial”,  la ciu­dad de Nueva York, (1958–1961 ).

En 1961 el Dr. Cade tomó el puesto en la Facul­tad de Medi­cina de la Uni­ver­si­dad de Flo­rida, donde se retiró 43 años des­pués,  el 1 de noviem­bre del 2004 .   Era el padre de 6 hijos: Michael , Martha , Celia , Step­hen , Emily y Phoebe .

Inven­cio­nes

sweat collectionDr. Cade, inter­na­cio­nal­mente cono­cido por su inven­ción de Gato­rade, la bebida que se posi­ciona como líder en ven­tas de bebi­das depor­ti­vas.  Pero esto no ha sido su único invento.  Por men­cio­nar algu­nos, el Dr. Cade encon­tró la manera de aña­dir hie­rro a la leche, desa­rro­llado “Gator –Go”,  una bebida a base de leche for­ti­fi­cada con pro­teí­nas y car­bohi­dra­tos,   “Hop’n Gator”, una bebida a base de Lúpulo.   Y algu­nos de los ingre­dien­tes uti­li­za­dos en Gato­rade.   Tam­bién inventó un casco de fút­bol ame­ri­cano fle­xi­ble que pro­tege el cabe­zal con una red de tubos inter­co­nec­ta­dos hechas de poli­eti­leno lleno de aceite de oliva , el uso de un sis­tema de peque­ñas vál­vu­las , etc.

Líneas de investigación

bob boxDr. Cade diri­gia la inves­ti­ga­ción de las enfer­me­da­des del hígado, lupus y dia­be­tes y renal. Cen­tró su inte­rés en el autismo , sín­drome de Down, epi­lep­sia y cier­tos tipos de esqui­zo­fre­nia, en los que había iden­ti­fi­cado un pro­blema que puede ser la causa de retraso men­tal aso­ciado a estas con­di­cio­nes.  El Dr. Cade encon­tró que estos niños desa­rro­lla­ron can­ti­dad exce­siva de una sus­tan­cia simi­lar a la mor­fina deri­vado de caseína de la leche y glu­ten en gra­nos .  Llegó a esta con­clu­sión debido a que los pacien­tes no pue­den dige­rir bien este com­puesto, per­mi­tiendo las cade­nas de ami­noá­ci­dos per­ma­ne­cen en el cere­bro, donde se envia­rían seña­les fal­sas.   Basado en sus hallaz­gos , el Dr. Cade creyó que sería posi­ble rever­tir esto, o al menos mini­mi­zar los efec­tos nega­ti­vos en las fun­cio­nes inte­lec­tua­les del cere­bro de estos niños a tra­vés de la caseína y la dieta sin glu­ten. Estu­dios pre­li­mi­na­res en niños con autismo han demos­trado le efi­ca­cia de la dieta libre de glu­ten y caseína.   Esta dieta, que ha sido apli­cado en todo el mundo, pro­duce una mejora dra­má­tica o cerca de una recu­pe­ra­ción de 80% de los pacien­tes.  Durante los últi­mos años, el equipo del Dr. Cade ha publi­cado sus hallaz­gos en New England “Jour­nal of Autism”,  mos­trando una posi­ble rela­ción entre la inca­pa­ci­dad de dige­rir una pro­teína lác­tea espe­cí­fica y el autismo y la esqui­zo­fre­nia.   Publi­ca­cio­nes de Neu­ro­cien­cias Nutri­ción y publi­ca­cio­nes de SAGE y las publi­ca­cio­nes de la Socie­dad Nacio­nal de Autismo:  Su pro­lí­fica pro­duc­ción se ha publi­cado en más de 100 artícu­los en revis­tas cien­tí­fi­cas de renombre.

Pre­mios, dis­tin­cio­nes y homenajes

test tubesEntre otros , pode­mos men­cio­nar que el Dr. Cade fue invi­tado a hablar en la cere­mo­nia de gra­dua­ción en la Uni­ver­si­dad de Con­cor­dia en Seward, y en la Uni­ver­si­dad de Con­cor­dia en Nueva York.  Fue dis­tin­guido,  con su esposa la señora María Cade,  por la “Igle­sia Lute­rana First” en Gai­nes­vi­lle Flo­rida como ejem­plo de apoyo a la men­cio­nada igle­sia y para las uni­ver­si­da­des lute­ra­nas en Amé­rica. Fue reco­no­cido por la Uni­ver­si­dad de Flo­rida, en una recep­ción ofi­cial que la Uni­ver­si­dad orga­nizó en su honor, en el que se des­cu­brió un retrato de él a per­ma­ne­cer en la Universidad.

Durante sus 43 años en la Uni­ver­si­dad de la Flo­rida, el Dr. Cade ha demos­trado una excep­cio­nal com­bi­na­ción, soña­dor prác­tico y cien­tí­fico crea­tivo.   Su insa­cia­ble curio­si­dad siem­pre se cana­liza a tra­tar de des­cu­brir cómo ayu­dar a sus con­gé­ne­res.   Su gene­ro­si­dad en com­par­tir sus cono­ci­mien­tos, muchas veces con per­fec­tos des­co­no­ci­dos, es lo que mejor des­cribe su éxito ha sido un ser humano. Ade­más de su inte­rés en la inves­ti­ga­ción y la docen­cia, el Dr. Cade cul­tiva una amplia varie­dad de intere­ses, de tocar el vio­lín, escri­bir y reci­tar poe­mas, cul­tivo de rosas, la res­tau­ra­ción de coches anti­guos, Stu­de­ba­kers.   Increí­ble­mente tran­quilo, crea­tivo e ins­pi­ra­dor, humil­de­mente le diría a ser el pro­ducto de todos los que había cono­cido, de cada per­sona con la que el des­tino le había hecho cami­nos se cru­zan, de todos los que habían cami­nar hom­bro con hom­bro con él.  Sabía incluso a decir “Yo no soy el mismo Bob Cade que ayer y mañana no voy a ser el mismo Bob Cade como hoy”.  Dr. Cade recor­dar men­tors de su juven­tud,  que incluía a su pro­fe­sor de vio­lín, un minis­tro de la Igle­sia lute­rana y un pro­fe­sor de Inglés que cono­ció durante sus años como estu­diante en la Uni­ver­si­dad de Texas en Aus­tin.   Tam­bién se refi­rió a dis­tin­gui­dos pro­fe­so­res que influ­ye­ron en su vida , el Dr. Donald W. Sel­din , Dr. Robert Pitts, Dr. Gui­llermo Bucha­nan , el Dr. W. Jape Tay­lor, Dr. Leigh­ton Cluff , Dr. Tho­mas Williams , Dr. Richard John­son , entre otros .

Dis­tin­guido pro­fe­sor, inven­tor, cien­tí­fico, filán­tropo, huma­nista, gene­rando de sue­ños para aque­llos que creen que todo es posi­ble.  Dr. J. Robert Cade encarna los prin­ci­pios que son llos pila­res de la Fun­da­ción que pre­tende exten­der su nom­bre, sus direc­to­res , sus enseñanzas …

En el momento de su jubi­la­ción, fue pro­fe­sor de Medi­cina en el Depar­ta­mento de Medi­cina, Divi­sión de Nefro­lo­gía, Hiper­ten­sión y Tras­plante Renal. Des­pués de su retiro Dr. Cade con­ti­nuó sus debe­res como pro­fe­sor emé­rito.  Sin embargo, su deseo de apren­der lo lle­va­ría a tra­ba­jar 5 días a la semana en su labo­ra­to­rio.  Su idea de la jubi­la­ción es con­sis­tente con el entu­siasmo que sen­tía en el pro­ceso de des­cu­bri­miento.  Dr. Cade diría que apren­der y hacer cosas nue­vas son las mejo­res mane­ras de encon­trar la feli­ci­dad en la vida, esta es la cues­tión de la auto­bio­gra­fía.  En rela­ción con su cargo de pro­fe­so­res de la Uni­ver­si­dad de Flo­rida, el Dr. Cade asis­tió pacien­tes regu­lar­mente en la ofi­cina clí­nica del depar­ta­mento, enseñó innu­me­ra­bles cla­ses, cur­sos, con­fe­ren­cias y otras

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